lunes, 28 de octubre de 2013

En breve



Bajó al pequeño colmado de la esquina, a pocos pasos. Entró.
La señora, tras el mostrador. Al verlo entrar le formuló la pregunta crucial…
¿Qué te pongo?”
¡Póngame un tarro de miel, de esos de medio kilo!”
Muy bien…” La señora Valeriana procedió

El joven iba a pagar, así que sacó del otro bolsillo unas monedas: “Cuando se acabe la miel, lavaré bien el bote y meteré unos billetes que tengo sobre la mesa, puestos de cualquier manera, sabe usted.”

O sea, que lo utilizarás como una hucha.”
Eso es, algo así como una caja de ahorros, pero transparente.”
Bien hecho muchacho.”

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