martes, 29 de marzo de 2011

Sobre Una Roca ( Poema )

¡Ay! Ahí, hay una serpiente.
El Miedo…
… es el miedo, me pide una retirada.
¡Ah! El miedo ha quedado tranquilo.
La vida en el bosque no para, no cesa.

El Cuento Gandul

¡Sabe Usted!
Reconozco que llego tarde.

¡Sabe usted! me desoriente por el camino, pues llevo poco tiempo por este lugar nuevo para mi, estas geografías son unas perfectas desconocidas. Aquí llegué, y me quedé. Me informé en una asociación, me dijeron que usted precisaba  un cuenta cuentos que le cuente un cuento.

¡Sabe Usted!
Le comprendo. Cuando yo era un buen oficinista aburrido, también deseaba que alguien me contase historias… Por cierto. Me han dicho que está usted recién operado, pero no tenga preocupación alguna, seguro que no es nada grave.

¡Sabe Usted!
A mi también me operaron, yo tenía otra edad diferente a la que tengo ahora. Aquello pasó a la historia de mi historia personal. Las historias cotidianas de personas como nosotros, no interesan a los libros de historia

¡Sabe Usted!
Me acuerdo del dolor que sentía en las piernas de tanto tiempo echado en la cama inmóvil, convaleciente, a ninguna auxiliar se le ocurrió nunca hacer algo para contrarrestar aquella tortura. Pero que le vamos hacer, en los hospitales es posible que haya entresijos.


¡Sabe Usted!
Llevo más de cinco minutos hablándole  y todavía no me ha interrumpido, se lo agradezco. De hecho me hice cuenta cuentos para poder ser escuchado.

¡Sabe Usted!
Cuando yo tenía otra edad diferente a la que tengo ahora, nadie me dejaba hablar, constantemente me cortaban, me interrumpían, me desacreditaban, no me tomaban en serio, y nunca supe cortar eso, así que acabé acomplejado, pero un día ocurrió algo por la mañana al despertar, mi padre y mi madre, me dijeron que ya era mayor de edad, y yo todavía acomplejado dije: ¡No puede ser, tan rápidamente hecho un hombre, ayer por la noche era un menor de edad, y ahora, de la noche al día un mayor de edad, demasiado rápido, demasiado brusco, esto es un sin sentido, es de locos…! ¡No puede ser! ¡Me revelo!
Entonces mi padre me dijo que pidiese uno de esos deseos que se piden en situaciones de este tipo, y yo pedí que a partir de ahora quisiera ser escuchado, y no quería volver a vivir aquellas situaciones tan fastidiosas.
Me lo tomé tan en serio que logré ser escuchado con seriedad y sin desprecio.

¡Por cierto!
¿Le cuento un cuento?
¿Le apetece?

¡Sabe usted!
Le comprendo, yo también me convertí en una persona sosa e insípida, me licencie en Aburrimiento y Letanía, pero lo tuve que dejar porqué todo me era familiar y me aburría.



miércoles, 23 de marzo de 2011

Campos (Poesia)

Os han disfrazado, a veces, de cosecha para cosechar. Permitís al zorro corretear durante la noche y dais cobijo al jabalí mientras sus galopes resuenan bajo la plenitud de la luna.
Os dejáis herir por el asfalto fabricantes de autopistas de felicidad y velocidad.

Nuestros campos que no son nuestros hablan en silencio, sus rincones, y sus llanuras caminan inmóvilmente, en compañía del ciclo muerte y vida.

Cuando nuestros campos que no son nuestros escuchan a la temible escopeta enfurecida y a los perros alterados, lloran en silencio, pierden todo su encanto. Es posible que la ciencia de los científicos ya lo sepa de antemano.

Nuestros campos secuestrados en cotos con cuotas, obligados a ver como van cayendo los pájaros heridos.

Nuestros campos que no son nuestros siguen, a pesar de todo dándonos vida y alegría, y sus rostros siguen disfrazados de necesaria cosecha.

Nuestros campos que no son nuestros, no fueron preguntados ni consultados, y así fueron tratados en su propia casa.  

martes, 22 de marzo de 2011

Ella ( Poesia )

Afuera en la calle, un coche acaba de llegar, las paredes blancas de las casas repelían con fuerza los rayos solares, del coche se bajó un hombre delgado con la cara roja y el cabello color rubio, color amarillento.

Sacarina salió corriendo del interior de la casa, sus cabellos bailaban en la más absoluta soledad de lo largo que eran, sus brazos, sus manos, intentaban tocar el cielo, desde sus cuerdas vocales en plena vibración la joven gritaba, allí en medio del mundo, en pijama aun, ¡¡Papá!! ¡¡Papá!! Y corriendo se abalanzaba a los brazos abiertos de aquel hombre que era su padre, una sonrisa sana aparecía de entre su rostro.
Y Sacarina seguía gritando: ¡Has venido Papá!

sábado, 19 de marzo de 2011

Hacer Malabarismos en Bicicleta ( Cuento )

Un hombre caminaba con su perro por el campo, iba paseando cuando de pronto encontró una bicicleta tras unos arboles, parecía abandonada... La cogió y se la llevó a su casa, allí la acondicionó, pero luego advirtió que desde mucho tiempo atrás no subía en bicicleta, con lo cual...

Recordó que en el pueblo vivía un hombre que había sido maestro de escuela y acróbata en un circo, así que fue allí y le pidió que le enseñara a ir en bicicleta.

Aquel hombre lo recibió atentamente: “¿En que puedo ayudarle?”

¿Puede enseñarme a ir en bicicleta?”
¡Sí, no hay problema, salvo que... ¿Tiene usted bicicleta?”
El caminante respondió: “Ah, precisamente encontré una en el monte, mientras paseaba.”
Y el maestro dijo: “Pues si ya tiene, puedo enseñarle; a mi me robaron la mía tiempo atrás.”

Pasado el tiempo, el hombre que había aprendido a ir en bicicleta dijo: “¡Estoy muy agradecido por el favor que me ha hecho”. “¿Cómo podría recompensarlo?”

Pues, he descubierto que la bicicleta que usted encontró es la que me robaron los ladrones, ¿Podría dármela?”

El caminante cabizbajo y triste, y a la vez comprensivo, se la entregó, y se fue llorando de pena, por haberse quedado sin bicicleta.
Al cabo de un tiempo, el maestro llamó a la puerta del caminante y le dijo: “Le estoy muy agradecido por haberme entregado la bicicleta, he tenido recuerdos de cuando paseaba por estos campos, ha sido muy gratificantes para mí, ¿cómo podría compensarlo?”
El caminante dijo: “ Desde que no tengo la bicicleta mi vida aquí es aburrida, y quiero irme a vivir con mi hermana que vive en el campo, pero no tengo medio de transporte... ¿Podría darme la bicicleta para viajar al extranjero, a casa de mi hermana?”

El hombre que había sido acróbata en el circo dijo con cierto lamento:”¡Si le doy la bicicleta para que usted pueda viajar me quedaré sin ella!”

Entonces el caminante respondió: “ Cierto, seria injusto, si yo permitiera eso, me consideraría un trepa, que para lograr sus cosas perjudica al prójimo, pero no sucederá tal cosa, pues mi hermana conoce a una persona que quiere aprender las artes de la acrobacia, y allí no puede aprender, no hay nadie que se dedique a ello. De manera que como él tampoco tiene medios para desplazarse, le entregaré esta bicicleta para que viaje hasta aquí, le diré que se la devuelva a usted y a cambio usted podría enseñarle las artes de la acrobacia.
Y como yo aprendí gracias a usted, podré utilizar alguna de las bicicletas de mis sobrinos”

Entonces el maestro y el caminante se dieron la mano y acordaron que así lo harían.
Y poco después el hombre que caminaba por el campo y su perro se fueron de viaje.
Y sucedió tal y como habían estipulado.
Y de esta manera fue como quedaron todos contentos.

sábado, 5 de marzo de 2011

El Otro Amanecer ( Poema )

Que lentamente se desliza el café siguiendo su propio curso/ descendiendo delicadamente/ desde una cafetera de alguien que madruga/ desprendiéndose hacia las profundidades de aquella blanca taza/ delicadamente asida por una sensible mano de ojos azules y larga cabellera/ perfumada/ recién aseada/ recién peinada/ voz suave que se levanta temprano/ amistosamente/ con el Sol que aun tiene la timidez del alba/ que amanece por aquel Este/ café que baja y baja poco a poco/ para quedar necesariamente atrapado en aquella taza blanca de porcelana sencillamente fabricada/ diseñada/ por alguien que no aparece en los libros de historia. Tazas de porcelana de los abuelos/ conservada y guardada en medio del rancio armario. Con olor a vejez. Con Olor a Reuma cuidado para que no dé más problemas.

Una eficaz mano/ hábil y casera/ una cariñosa mano sin anillo en algún dedo/ y que busca pareja tranquilamente/ una mano sensible donde es posible cogerse/ una mano que sabe entender y comprender/ acariciar/ mano enamorada por momentos de una cuchara/ una cuchara removiendo/ provocando un remolino artificial que disuelve el vapor de una taza que por dentro no tiene frío en una mañana fría/ donde el inteligente Invierno quiere aun quedarse/ sabe a sabiendas que aun no es momento de ausentarse/ aun no huele a primavera. ¡Ya vendrá, ya vendrá la primavera de siempre, ya vendrá! Y alguien una Rosa te regalará. Cada mirada sana de algún desconocido puede ser esa rosa momentánea y simbólica que esperas/ ya vendrá la Rosa/ ya vendrá. Y si no llega… Celebra que no la han cortado de su rosal. Celebra y agradece.