miércoles, 27 de noviembre de 2013


Ignoro le dimensión de lo que estamos hablando, ignoro el significado, el símbolo de nuestra conversación, en esta tarde, en la que no podemos salir a pasear; pero estoy viendo a tu gato, ahí, en esa silla, sentado, agachado, quieto, sin movimiento alguno parece una estatua con pelaje suave al tacto; los ojos se le van cerrando, se le van abriendo, con cierta parsimonia su orejas giran buscando diminutos sonidos en el espacio tiempo...

No sé, pero parece que nuestra conversación no le interesa, quizá le aburra, se le cierran los ojos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario