miércoles, 5 de marzo de 2014

Suavemente

Suaves vueltas de tierra blanquecina.
Hechas por el paso de pasos, día a día.
Revueltas de estrecho sendero, serpenteante.
Bajo el qué hacer de las penumbras del cercano ocaso.
Y en el mañana el cercano amanecer.
Junto al pequeño monte que imagina en alzarse algún día.
Tras la ligera loma, admirando un pedazo de la casa de labranza que aún asoma.
Tal y como sucedió el año pasado, ayer.
La anciana con un mendrugo de pan, la casa, mirando en la distancia.
Largos y cortos paseos.
Tal y como sucedió ayer.
Manos duras sujetando un mendrugo.

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