Ha llegado el maestro Otoño
alias Solsticio.
Camina un tanto lento, tiene
aspecto de…, algo así como…., apático, casi apagado, algo
decaído, pero también colmado.
Los árboles al verlo pasar se
quedan quietos, y las hojas se arrodillan a sus pies y todas juntas
van creando como una frágil alfombra para que pueda pasar el maestro
otoño. Ofreciéndole un manto sostén, para que no sufra daño
alguno en su trayecto descalzo, con la tierra agradecido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario